Vuelvo a las raíces,
al origen vetusto
de mi esencia
donde alecciona
la intervención violenta
de un dictamen arcaico,
ese soplo
en que las crónicas
se desarticulan
y las añoranzas
se derrochan efusivamente.
Nada cerca de mí.
Mi voluntad se realza
sobre los dolores idólatras,
la fetidez de los fracasos
ha cesado:
miro por el precipicio,
todo se ha absorto,
en una entelequia material.
El fulgor de mis discursos
convocados en el mar
de mis ideologías
espían la fosa imprecisa
de conjeturas incomprendidas
por mil reclamos olvidados.
¿Es necesario regresar?
No hay porque hacerlo,
la vida me ha instruido
por ello resuelvo
dejar en pos al pasado
y vivir el presente,
sin acometer que el futuro acaezca
solo planeo tener mis alteres
dispuestos para ser.
Alelisal, Diciembre 2014

Hermoso.
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