Existen miles de "cosas" que me gustaría hacer pero que por falta de "tiempo" se han quedado rezagadas, mientras daba un trago a mi café inicié un recorrido mental por cada una de las etapas de mi vida añorando esos momentos en que no había presiones y cuando tenía oportunidad de escribir hasta altas horas de la noche y al día siguiente levantarme cuando yo lo deseara.
La nostalgia se hizo presente, pude verme de pequeña corriendo por los pasillos de la primaria en el recreo, jugando escondidas. La imagen era tan nítida; un árbol en el que recargaba mis brazos para contar hasta 100 y embarcarme en la búsqueda de mis amigos para gritar un dos tres por ellos.
Alguna vez quise ser doctora, escritora, periodista, reportera, actriz, cantante, fotógrafa, diseñadora, etcétera. Poco a poco he ido llenando esos huecos curiosos pues me dí cuenta que se puede ser todo sin importar la carrera que elijas, sin embargo conforme se recorre el trayecto vas dejando a un lado esos ideales por que comienzas a darle más importancia a los problemas cotidianos, los cuales no son el fin del mundo.
Sumergidos en la rutina, nos olvidamos de vivir, somos como sonámbulos que caminan sin un rumbo fijo, todo se automatiza, las actividades que realizamos se han vuelto monótonas y lo hacemos sin pensar incluso cuando descansamos.
Esperando con desesperación el fin de semana para despabilarse y lograr desconectarse lo cual nunca sucede totalmente, el cerebro se acostumbra a trabajar como un reloj y es ahí cuando cedemos a la enajenación.
Gracias a esto no es posible que estemos en armonía ya que el estar pensando constantemente en como vamos a resolver los inconvenientes generados durante la semana nos afligimos y nuestro descanso se estropea.
No existen remedios milagrosos que logren cortar el cordón umbilical de la cruel rutina pero si podemos llevar a cabo ejercicios de relajación que nos ayuden a vivir en plenitud.
El estrés es hoy en día una enfermedad que puede derivar en otras y de no ser cuidadosos podría terminar con nosotros.
Escribir es para mí una forma de desahogo, lo cual me ayuda a relajarme, por ello continuaré publicando en mi blog a manera de terapia personal y esperando que pueda servirle a alguien más.
No dejes que la vida te consuma mejor vive de ella.

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