Los Estados Unidos
Mexicanos se encuentran organizados en una federación, cuya naturaleza
jurídica, se fundamenta en los artículos 40 y 41 de la Carta Magna. Dichos
preceptos constitucionales establecen que “es voluntad del pueblo mexicano
constituirse en una república representativa democrática, federal, compuesta de
estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, pero
unidos en una federación establecida según los principios de esta Ley
fundamental; y el pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la
Unión, en los casos de la competencia de éstos, y por los Estados, en lo que
toca a sus regímenes interiores, en los términos establecidos por esta
Constitución.
Los Poderes de la Unión de
los Estados Unidos Mexicanos se encuentran separados de acuerdo al principio de
la división de poderes tal como lo establece el artículo 49 de nuestra Carta
Magna en Ejecutivo, Legislativo y Judicial. De la misma forma que a nivel
Federal, los 31 Estados y un Distrito Federal libres y soberanos que están
facultados para elegir a sus autoridades; cada Entidad Federativa dispone de su
propia Constitución y legislación local.[1]
Los últimos años para
México han sido una época de concurridos cambios, con más de 200 reformas a la
constitución nos encontramos ante un sistema de impartición de justicia que
tiene muchas deficiencias a esto le sumamos el cambio radical que están sufriendo
ya algunos estados con la implementación de los juicios orales que son parte de
un sistema completamente diferente.
¿Está listo el Estado para
aplicar la oralidad en Jalisco? La respuesta es evidente, no existen programas,
ni cursos efectivos tanto para funcionarios como abogados para llevar este
proceso al éxito, se han tomado medidas improvisadas y la sociedad aún no está
lista para este cambio el cual no queda otra más que adaptarse, si bien el
prototipo es un éxito en otros países ¿Se podrán adaptar a nuestras costumbres
o tendremos que cambiar esos aspectos también? ¿Es el sistema neorromano el
apropiado para nuestro país? En mi punto de vista no, pues tenemos un Estado
fallido.
“En el nuevo sistema,
algunos estados como Chihuahua, Oaxaca y Baja California, han cuadruplicado la
efectividad de resolución de casos en un 45%. Sin embargo, otros estados con
reforma siguen rezagados como Morelos o el Estado de México, que solo resuelven
el 15% de los casos.”[2]
Los sistemas son
“perfectos” somos los humanos con nuestros errores los que los transformamos en
ineficaces por nuestra propia naturaleza al aprender a base de prueba y error,
somos pioneros de una implementación de un gran cambio en los procesos jurídicos
y seremos nosotros los que seremos criticados y sentenciados en un futuro no
muy lejano para ser modificados por nuestros descendientes.

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